Enciclopedia de los Mitos de Cthulhu

Cthulhu-Mythos-Encyclopedia-ebook-cover-v1Cuando H.P Lovecraft escribió sus relatos y novelas, en los que entidades como Cthulhu, Nyarlathotep, o los Antiguos, entre otros, fueron creadas, nunca llegó a ser realmente consciente de que estaba plantando la semilla de todo un universo. El escritor de Providence jamás concibió su obra como una cosmogonía, aunque ya en vida de este, otros escritores con los que mantenía correspondencia , tales como Robert Bloch, Clark Ashton Smith, o August Derleth, comenzaron a escribir historias que tomaban como fuente de referencia los relatos de Lovecraft, y los ampliaban con nuevos elementos. Es lo que se conoce a día de hoy como “El círculo de Lovecraft”.

Tras la muerte de este último, en 1937, August Derleth sería el primer y principal responsable de cohesionar y sistematizar todo el material relacionado con la obra de su admirado Lovecraft, y a él le debemos la autoría del término bajo el cual se conoce actualmente a la mayor parte de la cosmogonía lovecraftiana: “Los Mitos de Cthulhu”. Sigue leyendo

En las Montañas de la Locura

AtTheMountainsOfMadness500La fascinación por lo desconocido siempre ha resultado un importante estímulo para la imaginación del ser humano. En 1931, la mayor parte de la Antártida era todavía territorio inexplorado. Sin los medios tecnológicos con los que contamos en la actualidad, las expediciones antárticas de las primeras décadas del siglo veinte, devenían en arriesgadas aventuras cargadas de épica, cuyos integrantes eran reconocidos por la sociedad prácticamente como héroes.

Inspirado por el ambiente de estas expediciones, y por la fascinación que le despertaba el propio continente antártico, colmado de misterio e incógnita, Howard Phillips Lovecraft escribió en el ya citado año “En las Montañas de la Locura” (At the Mountains of Madness), en formato de novela por entregas. La obra cosechó en primera instancia el rechazo por parte de la revista “Weird Tales”, publicación en la que los relatos de Lovecraft aparecían publicados de forma habitual, por ser considerada demasiado extensa. No sería hasta el año 1936, cuando la novela aparecería serializada en la revista “Astounding Stories”. Sigue leyendo

Los Crímenes de La Rue Morgue

images (4)«El analista halla su placer en esa actividad del espíritu consistente en desenredar»

Edgar Allan Poe.

La figura del detective en las novelas aparece en el siglo XIX de la mano del Estadounidense Edgar Allan Poe y su personaje Monsieur Auguste Dupin, un personaje extremadamente racional y perspicaz que únicamente resuelve crímenes para su diversión personal y sin ningún interés monetario. Muchos autores han copiado la figura del detective que creó Poe, algunos ejemplos de personajes creados a partir de Monsieur Dupin fueron Sherlock Holmes (Arthur Conan Doyle) o Hercules Poirot  (Agatha Cristhie). Sigue leyendo

El Perfume

902572“Su figura no le interesaba; no existía para él como cuerpo, sólo como una fragancia incorpórea”

La figura del asesino serial, causa entre la mayoría de personas una mezcla de emociones y sentimientos, que oscilan entre el horror y la repulsión, hasta la fascinación morbosa. En el ámbito de la literatura, no han sido pocas las obras que han versado acerca de la figura de estos macabros personajes, pero muy pocas de ellas lo han hecho bajo un enfoque tan original y sugestivo, como la novela con la cual inauguramos nuestra sección de reseñas literarias. Obra publicada en 1985, y que se convirtió en poco tiempo en un clásico contemporáneo; se trata de “El Perfume: Historia de un asesino” (Das Parfum: die geschichte eines mörders), la primera novela del escritor alemán Patrick Süskind.

“El Perfume”, es esencialmente una reflexión acerca del omnipresente y a la vez desconocido mundo de los olores, presentado a través del protagonista de la historia, un individuo con dos características muy remarcables: La primera, resulta ser la posesión de un sentido del olfato hiperdesarrollado hasta la exacerbación. La segunda, es que carece absolutamente de cualquier ápice de olor corporal. La premisa resulta del todo original, especialmente si tenemos en cuenta, que nuestra sociedad está regida por patrones y reclamos eminentemente visuales, y en menor medida auditivos. Sigue leyendo